Lun. May 25th, 2020

Globos mexicanos son biodegradables y reciclables

Cabe recordar que los animales suelen confundirlos con comida y mueren.

Anuncios

Los globos metálicos son 100% reciclables y los globos de látex son biodegradables, afirma la industria del globo en México.

En México, 8 mil 800 personas dependen directamente de la fabricación del globo, y nuestro país ocupa el primer lugar en producción y comercialización a nivel mundial.

“La historia de la industria del globo tiene su origen en México, naciendo del afán de crecimiento de algunas familias que, buscando ser una fuente de empleo para trabajadores sin recursos, generaron un producto divertido y amigable que ha sido parte de la vida de millones de personas”, comentó Francisco Santamaría, miembro y vocero de Globos.org, un grupo de instituciones y personas corresponsables que promueven el uso del globo como un producto biodegradable y que no contamina, informó mediante un comunicado.

El 22 de diciembre pasado, cumplieron 120 años de llevar el juguete más barato al hogar de todas las familias, y argumentaron que los globos no contaminan.

¿De qué está hecho un globo?

El globo tiene como materia prima el látex, un material de origen natural que se obtiene de un árbol que se cultiva en los bosques tropicales de Chiapas, no para su tala, sino para su cultivo, y la extracción sustentable de su salvia o pulpa -en forma similar a la que se usa para extraer el almíbar del árbol de arce-, demuestra que es un producto natural y totalmente biodegradable.

Ante la noticia de que a partir del 1º de enero se prohibirá el uso de bolsas de plástico en la Ciudad de México -de acuerdo con las nuevas disposiciones del artículo 25 de la Ley de Residuos Sólidos- se ha publicado una falsa información que ha causado confusión entre los mexicanos.

Falso que globo tarde 400 años en degradarse

“Ha surgido información que desvirtúa a esta industria con datos incorrectos, por lo cual algunos piensan que se debe eliminar el uso de los globos. Uno de estos datos erróneos es que el globo tarda más de 400 años en degradarse, cuando la realidad es que el globo de látex se desintegra en un lapso de unos 6 meses, mientras que el metálico puede desinflarse y reutilizarse, pues contiene una válvula para ello.

Incluso, el material se reutiliza para crear otros objetos, como por ejemplo madera de plástico que se utiliza para la decoración, lo que previene la tala de árboles”, comentó Santamaría.

Y es que en temas de biodegradación se han realizado desarrollos de materiales que reducen la vida activa del producto después de su uso y se reincorporan sus elementos al medio ambiente de una manera más rápida.

“Hoy es impensable producir sin considerar el medio ambiente. Por ello buscamos informar al consumidor sobre el uso y disposición del globo de que es amigable y compatible con nuestro entorno y, para ello, hemos lanzado campañas de concientización que fomentan la disposición del producto de manera correcta y responsable, una vez que cumplió el propósito para facilitar su reincorporación al ambiente mediante la biodegradación o su reciclaje”, puntualizó Santamaría.

De hecho, el proceso de descomposición del látex no es tan tardado como pareciera; comienza desde su inflado, continúa al expandirse y hacerse más vulnerable a la luz solar; luego el oxígeno y el ozono aceleran su degradación y en pocas horas el material comienza a oxidarse, degradándose casi en el mismo tiempo que una hoja de roble.

Todo esto habla, a diferencia de lo que se ha querido hacer sentir a la sociedad, de una industria amiga del medio ambiente, preocupada por su conservación y consciente de su responsabilidad de evolucionar con fines medioambientales; una industria que no se puede comparar con la del plástico, ya que apenas significa un mínimo porcentaje en el nivel de consumo, siendo referencia de ello que, en 2017, el consumo de plástico en México alcanzó los 7.1 millones de toneladas, mientras que el de globos metalizados apenas fue de 1,359 toneladas, lo que representa apenas un 0.01% del consumo.

En cuestiones de innovación, la industria invierte entre el 2% y 3% de las ventas para el desarrollo tecnológico de sus productos y procesos de fabricación, para que sean sustentables y naturales.

Para finalizar, Francisco Santamaría enfatizó que esta industria también forma parte de nuestra tradición mexicana, que es una expresión social y familiar, es el juguete más barato para un niño sin recursos y que de su producción sólo el 30% se queda en México.

El globo es ecoamigable

 Y afirmó que “la industria del globo es en verdad amiga del medio ambiente, que a diario se trabaja para ser más sustentable, que la desinformación puede ser un factor letal para una industria de gente trabajadora y consciente y que un globo es un producto que el día de mañana podrá convivir con un México más sostenible, que la industria no es ajena a los esfuerzos por la conservación del entorno y que en un México mejor, un globo será siempre un toque tradicional y un amigo de la ecología”, concluyó.

Animales suelen confundirlos con comida y mueren

Aunque la industria del globo defienda la viabilidad de los globos, no debemos ignorar que una vez que explotan o se desinflan -y siempre lo hacen-, caen al mar o a la tierra, donde quizá acaben asfixiando a una tortuga marina, enredando las alas de un ave o bloqueando el sistema digestivo de un rumiante, ya que suelen confundirlos con comida y llaman su atención por los colores vibrantes, lo que puede causarles muerte.

 

Anuncios

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.